Se me perdió la luna, la busqué con tantas ansias
Moví las nubes, soplé las estrellas y la sorpresa no fue grata.
La divisé a lo lejos, con los ojos llorosos, ella cantando y a la vez murmurando.
Lloraba de rabia y pena pues sus ojos había posado ella en un amor imposible.
Siempre la ponemos de testigo aquí en la Tierra
Esta vez quise ser yo quien disipara sus penas
Con el dolor aflorando me dijo
Que hombres como él ya parecían extintos.
El amor no es algo que tenga reglas ni medidas,
no da tregua, no espera, no deja salidas que no sean la entrega.
Pensar en que ella podría enamorarse parece irrazonable
pero hablando de amor qué no lo es?
A la luna la busqué y la busqué y solo en mis sueños la encontré.
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