Si quiero frío extremo para congelar hasta los huesos atraigo al pensamiento nuestros últimos días juntos...
Tus llamadas de buenas noches por compromiso, tus "te amo" vacíos de contenido, tu falta de memoria, las actividades repetidas exudando monotonía y tus miradas sin brillo... No había centímetro de ti que no te delatara...
Ya se nos moría el amor, solo nos quedaba enterrarlo y salvar el resto de dignidad que nos sobraba...
Cuando el amor es sustituido por la simple costumbre todo se vuelve insípido y comenzamos a ver las cosas a ojo desnudo; y una vez que nos quitamos el efecto amortiguador de ver con el corazon se empiezan a ver cosas que antes ni siquiera notabamos que existian: ese tono de voz ligeramente mas cortante, esa respuesta fría, ese detalle pasado por alto... Terminar con eso es dificil a veces, es como esa mascota que sabes está enferma y hay que ponerla a "dormir", lo primero que viene a mente es "¿puede alguien más hacerlo por mi?...
ResponderEliminar