No es tan difícil, no es misión imposible que me regales un guiño cómplice en la mañana?
Será tan desafiante para tu vida rozarme cuando pases a mi lado o tropezarte casualmente por el pasillo de mi clase para soplarme un beso?
Invitarme a almorzar en un día de la semana de doble turno en una especie de simulacro de secuestro en el que prometo sucumbir al Complejo de Estocolmo, costará una vida?
Que me regales una golosina por el solo hecho de que sea lunes y puedas así hacer brillar mi día, dolerá?
Mucho pedir que me abraces cuando te nazca y no cuando nadie nos vea?
Que me saludes con las manos entusiasmadas porque al fin me viste en la facultad y porque me extrañabas demasiado ya?
Será posible compartir todo un día juntos sin necesidad de una conversación vía mensaje de texto o por el chat del Facebook? Un día sólo nuestro, para hablarnos al oído o dejar que el silencio haga su parte.
Que me escribas una frase en el cuaderno cuando no me dé cuenta y así estudiando un día de estos la lea y suspire de amor por vos, no te nace?
Es tan fácil hacer feliz a una mujer. No necesitamos un novio rico, un pretendiente demasiado detallista, solo pedimos que hagan lo que les nazca sin miedo al ridículo ni a lo que los demás dirán, que nos conquisten de nuevo con cada amanecer, que nos hagan sentir únicas, que nos hagan creer al menos que podemos hacer girar su mundo o que al menos unas horas del día son nuestras porque tomamos posesión de sus pensamientos…
esto me encanto!!
ResponderEliminar